Ingredientes
Albóndigas de pollo (Carne de pollo 75%, agua, fibra vegetal (guisante), almidón, sal, dextrosa, especias, clara de huevo en polvo (HUEVO), aroma), puré de patata (patata, leche (LÁCTEOS), mantequilla (LÁCTEOS), sal, pimienta), salsa Köttbullar (caldo de pollo (agua, pollo, cebolla, aceite de oliva virgen, sal), nata (LÁCTEOS), cebolla, frutos rojos, caldo ternera (agua, grasa de ternera, extracto de ternera, caldo de hueso de ternera, sal, aroma natural, extracto de levadura, azúcar, almidón de maíz, zumo concentrado de setas, jarabe de caramelo de azúcar, maltodextrina (patata, tapioca), dextrosa cultivada, pimienta negra), aceite de girasol, almidón de maíz, mantequilla (LÁCTEOS), aceite de girasol.
Las albóndigas al estilo sueco "Köttbullar" son una deliciosa opción para quienes buscan un sabor auténtico y una preparación sencilla. Estas albóndigas están elaboradas principalmente con carne de pollo y una mezcla de ingredientes que garantizan su jugosidad y sabor. Entre sus componentes, se incluye agua, fibra vegetal, especias y un toque de clara de huevo, los cuales complementan la receta tradicional. Además, son acompañadas de una deliciosa salsa Köttbullar que realza su sabor.
El peso del producto es de 450 g, perfecta para compartir en una comida familiar o disfrutar por ti mismo. Se recomienda mantener las albóndigas refrigeradas entre 0º y 4º C hasta el momento de su consumo, y si decides congelarlas, asegúrate de descongelarlas en el frigorífico 24 horas antes de su preparación para mantener su calidad. Para cocinarlas, puedes utilizar el microondas o una sartén, lo que las hace convenientes para una comida rápida.
Al momento de consumir, ten en cuenta que pueden contener trazas de gluten y otros alérgenos debido a la contaminación cruzada en el proceso de elaboración. El envase es completamente reciclable, siguiendo las indicaciones apropiadas para su disposición. Disfruta de un plato que marca la tradición de la cocina escandinava directamente en tu mesa.