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Ingredientes: Preparado lácteo, nata, huevo pasteurizado, azúcar y harina de trigo.
Peso neto:
Peso: 250 g
Valor energético: 1158 kJ / 277 kcal
Grasas saturadas: 16,7 g / 9,1 g
Hidratos de carbono: 26,3 g / 24,2 g
Proteinas: 5 g
Sal: 0,37 g
Alergias: Contiene leche, huevo, gluten y soja. Puede contener trazas de frutos de cáscara, cacahuetes, sésamo y sulfitos
La mini tarta cremosa de queso es una reinterpretación del clásico más reconocido de la pastelería, donde la textura sedosa y el sabor lácteo se convierten en protagonistas absolutos.
Elaborada a partir de una base rica en ingredientes lácteos y huevo, esta tarta destaca por su cremosidad envolvente y su equilibrio entre dulzor y profundidad de sabor. Su proceso de elaboración permite obtener una estructura suave, homogénea y ligeramente fundente, que se mantiene estable y lista para consumir sin necesidad de preparación adicional.
Cada unidad está pensada para ofrecer una experiencia completa en formato individual, ideal tanto para consumo directo como para restauración o servicio en carta. Su perfil tradicional la convierte en una opción versátil que encaja en cualquier momento: desde un postre elegante hasta un capricho cotidiano.
Un producto listo para servir que mantiene intacta la esencia de la repostería clásica, con una textura que se percibe desde el primer contacto y un sabor que permanece.
Ingredientes: Preparado lácteo, nata, huevo pasteurizado, azúcar y harina de trigo.
Peso neto:
Peso: 250 g
Valor energético: 1158 kJ / 277 kcal
Grasas saturadas: 16,7 g / 9,1 g
Hidratos de carbono: 26,3 g / 24,2 g
Proteinas: 5 g
Sal: 0,37 g
Alergias: Contiene leche, huevo, gluten y soja. Puede contener trazas de frutos de cáscara, cacahuetes, sésamo y sulfitos
La mini tarta cremosa de queso es una reinterpretación del clásico más reconocido de la pastelería, donde la textura sedosa y el sabor lácteo se convierten en protagonistas absolutos.
Elaborada a partir de una base rica en ingredientes lácteos y huevo, esta tarta destaca por su cremosidad envolvente y su equilibrio entre dulzor y profundidad de sabor. Su proceso de elaboración permite obtener una estructura suave, homogénea y ligeramente fundente, que se mantiene estable y lista para consumir sin necesidad de preparación adicional.
Cada unidad está pensada para ofrecer una experiencia completa en formato individual, ideal tanto para consumo directo como para restauración o servicio en carta. Su perfil tradicional la convierte en una opción versátil que encaja en cualquier momento: desde un postre elegante hasta un capricho cotidiano.
Un producto listo para servir que mantiene intacta la esencia de la repostería clásica, con una textura que se percibe desde el primer contacto y un sabor que permanece.